Prevenir las caries tras las vacaciones de verano 13 Sep 2021

Por:Clínica Mareque

Prevenir las caries tras las vacaciones de verano. El consumo excesivo de alimentos y bebidas con mucho azúcar, como los helados y los refrescos, y los desajustes en la rutina de la higiene bucal, ya que comemos o cenamos más a menudo fuera de casa, son los principales motivos de la aparición de caries después de las vacaciones de verano. Así, según los datos, la caries casi duplica su incidencia pasado el verano.

La caries es una zona dañada en la superficie del diente que se convierte en una pequeña abertura u orificio y que puede llegar a ser permanente. Se produce a causa de una combinación de factores, pero entre ellas destaca el no retirar adecuadamente las bacterias de la boca tras la ingesta de alimentos.

Tener caries es uno de los problemas de salud más frecuentes en el mundo. Si no se trata a tiempo, puede afectar a las capas más profundas del diente provocando dolor intenso o incluso la pérdida de la pieza.

Lo más adecuado para prevenir la caries son las visitas regulares al dentista, además de adquirir unos buenos hábitos de cepillado dental e interdental.  Asimismo, existen otros cuidados que son aconsejables para prevenir la caries como mantener una dieta equilibrada limitando la ingesta de dulces y bebidas ácidas o azucaradas como los refrescos; e ingerir alimentos ricos en calcio.

Los expertos recomiendan combinar el cepillado de los dientes con el uso del hilo dental y el enjuague bucal, además del lavado de la lengua.

Prevención: higiene dental correcta 

En primer lugar hay que cepillarse los dientes de manera frecuente y efectiva. Sobrepasar la recomendación de lavarse los dientes tres veces al día, puede desgastar el esmalte y dañar las encías. La manera correcta de cepillarse comienza por colocar el cepillo en un ángulo de 45 grados de las encías y moverlo cuidadosamente de atrás hacia adelante. Hay que lavar todas las superficies de cada diente: las externas, con las que se mastica, y las internas.

Una vez se han cepillado todos los dientes, es el momento de usar el hilo dental. Con esto, se eliminan todos los restos de comida que quedan entre los dientes. Para su uso correcto, hay que hacer presión con el hilo dental sobre cada diente para eliminar la placa y, sobre todo, evitar rozar las encías. Se recomienda su uso una vez al día.

Después del hilo dental, hay que limpiarse la lengua. La forma más sencilla de limpiarse la lengua es usando el cepillo de dientes. Con un movimiento de atrás hacia adelante. La limpieza de la lengua ayuda a eliminar la placa y mantener a raya el crecimiento de bacterias y el desarrollo del mal aliento.

Finalmente hay que usar el enjuague bucal, que nunca debe ser usado como sustituto del cepillado o el hilo dental sino como método adicional de limpieza. Generalmente hay que enjuagarse la boca durante treinta segundos.

Clínica odontológica Mareque, dentista en Pontevedra, pide cita.